Para evitar que un elemento ruidoso perturbe el entorno debemos encerrarlo de algún modo de manera que el ruido quede confinado dentro del cerramiento sin "escapar" al exterior. Escogiendo adecuadamente los materiales y consiguiendo un buena estanqueidad se puede alcanzar la disminución de ruido que se desee.
Sin embargo cuando, el elemento ruidoso debe intercambiar gases(captar y/o expulsar) con el ambiente no puede encerrarse herméticamente. En estos casos, los silenciadores son dispositivos que permiten el paso de un gas (p.ej. aire) pero no del ruido.